No existe el tiempo, no existen fechas, no hay números en el calendario y el reloj se queda sin dígitos... Un año no tiene 365 días, no hay días marcados por cumpleaños, besos y demás. Creo que a todos no pasa eso de venirnos abajo, de decir... ¡Todo es una mierda! en un momento de inspiración, sabiendo que no tengo que preocuparme por que algún miembro de mi familia aparezca tendido en la calle alcanzado por una bala perdida, en esta ciudad no hay campos de batalla, ni continuos asesinatos, menos de la mitad de tragedias que si enciendes un telediario 5 minutos. Pero con lo mas pequeñito podemos entristecernos, o sacar una preciosa sonrisa. Pero cuando la mente es caprichosa, no eres capaz de controlar, en cierto modo, sensaciones o pensamientos. Tomas decisiones a tientas, intentando buscar una buena salida, sin saber para quien...
Rabia, indiferencia, miedo, confusión, compasión, rencor, constancia, desesperación, ilusión, algo que no encaja, decisiones indelebles... Algunos de los ángeles o demonios por aquí presentes...
Es hora de desconectar un rato de aquí, momento de pensar algo mas profundo, decidir algunas decisiones, para recibir algunas consecuencias.

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