FELICIDAD

FELICIDAD
Y fue en aquel momento cuando empecé a pensar en thomas jefferson, y en la declaración de independencia. En aquella parte que habla del derecho a la vida, la libertad, y la busca de la felicidad. Y recuerdo que pensé... ¿Cómo supo el, que debía poner eso de la búsqueda? ¿Es que acaso la felicidad es algo que, solo podemos buscar, y que en realidad jamás podremos lograr, pase lo que pase? ¿Cómo lo supo?

Bien cerquita.

Mari nieves Tárraga. Una mimosina a 600 kilómetros. No sé exactamente cuando nos conocimos, hace 3 años o así, y tengo que admitir que ha sido una de las mejores cosas; eres la única persona que tengo lejos, pero eso no quita que te tenga el cariño que te tengo y... ¿por qué? Porque me ha gustado mucho tenerte ahí para reír, para llorar, para abrazar, para jugar, para soñar...

Esta personita, es uno de las mejores cosas con la que te puedes cruzar. Desde el principio mostraste una serie de principios muy buenos, y es que eres muy buena. Aunque lo niegues, metas la pata y te equivoques, me alegro muchísimo de estés aquí cada día, de poder hablarte porque seas mi amiga, y, aunque sea muy poquitas veces, de verte, abrazarte y pasarlo tan bien como nos lo hemos pasado siempre!

Pensar lo sencillo que haces casi todo y con esa alegría que tienes siempre, me alegra a mi aún más.
Desde hace mucho, y hasta ahora, eres uno de los pilares para mi, y tengo que darte las gracias por ser tan fuerte y aguantar muchas cosas.

Pero bueno que te estoy poniendo de perfecta, veamos... Señorita "montañarusa" con sus bajones semanales, el estar triste sin motivos, porque esos motivos tan diminutos no me parecen motivos como para destrozar la felicidad que tienes siempre encima. Y por más que pienso no soy capaz de encontrarte más "cosas malas".

Te diré algo... Creo que aun no te das cuenta de la felicidad que transmites a los demás, cuando tu estás llena de felicidad, y creo que no estoy hablando solo por mi parte. No hay nada que pueda pararte; nada ni nadie. Gracias por ser como eres conmigo, y con todo el mundo.



Dejaría a la tinta en peligro de extinción.


Un tal Maslow, decía que todos buscamos las mismas siete cosas en la vida, él lo llamó la jerarquía de las necesidades humanas. Lo primero que buscamos es la supervivencia, la salud que nos permita seguir viviendo; lo segundo es la seguridad, sentirnos protegidos, a salvo en nuestra casa; después está el amor, según Maslow nadie puede vivir sin tener amor o sin buscar el amor; la cuarta es el respeto que los demás valoren lo que hacemos, nuestras decisiones, aunque nos equivoquemos; le sigue la necesidad de entender, de conseguir explicar porque la gente toma decisiones que nos duelen; la penúltima necesidad humana es la estética o espiritual, sentirnos parte de algo especial y único, el plan perfecto de nuestras vidas; y la última, la auto realización,  intentar encontrar nuestra autentica naturaleza, lo que somos... Pero Maslow no tiene ni idea de lo que es levantarse abrazo a ella, así que se puede meter su teoría por donde le quepa, porque lo único que buscamos todos en la vida, lo único, es ver a la persona que queremos cuando abrimos los ojos por la mañana.


Después; no hay después.

Como con cada época o etapa, tenia que escribir el final...

Llego a su fin esta etapa de "verano", donde no hay que arrepentirse de nada, y como siempre, la recuerdo como una muy buena etapa, con unos momentazos increíbles  algunos de ellos inolvidables. He perdido a alguien, es cierto, no soy perfecto; ahora bien, no me criticaré más por no serlo. Empieza el otoño y con él, el invierno y me da la sensación de que va a ser una etapa..."jodidamente bonita"

[Mirad, cuando te haces mayor en la vida, hay cosas que se van; vamos, eso... eso es parte de la vida. Pero sólo aprendes eso cuando empiezas a perder esas cosas...] [He echado de mi vida a todo aquel que me ha amado, y últimamente ni siquiera soporto la cara que veo en el espejo...]




Otoño.

Comienza la universidad, y parece que todo se calma. Todo va bien a priori; estudiar, baloncesto, un buen rollo en clase que ni me lo imaginaba... Pero me siento un poco perdido, y no puedo buscarme ya que no se si es debido a algo que perdí, a algo que un no tengo, algo que cambié o algo que no soy capaz de conseguir. O quizás seas mis ansias de que todo nunca es suficiente...

Pero como digo, no hay porque arrepentirse de lo que hacemos, en concreto de los fallos; si, son fuertes y las cosas serian diferentes si no los hubiéramos cometido, pero, no hay mejor profesor que el error. Por muy duros que sean son necesarios. Y si estamos donde estamos son por ellos. En  cierta manera, tenemos a quien tenemos por los fallos que hemos cometido. Y quizás tengamos a unas maravillosas personas por los fallos que hemos tenido, porque para llegar arriba primero hay que caer.

Siento decir esto, pero aún no me conformo...

No hay motivo.

Estar inmensamente feliz o triste por cualquier tontería, creo, que debería tomarlo como una característica mía ya a estas alturas.

Como dijo aquella tinta inmersa en la piel... nunca es un fallo, es una lección. Nos equivocamos, y lo necesitamos para poder ser mejores. Perdemos cosas, valores incluso, personas por desgracia... que nos hacen pensar y sentir. Que no hay motivo tan fuerte, ni orgullo tan duradero (espero) como para permitir no hablar con alguien, no apoyarle, no decirle "eh! todo va a salir bien!" y no es que esté siempre tristón, simplemente, sé que hay personitas muy buenas, y espero que todo salga bien; porque hay motivos para echar de menos a todas esas personas que un día compartieron sonrisas y tonterías.